domingo, 28 de julio de 2013

Cuando corres (Mikel Rueda)

Cuando corres, cuando huyes, cuando no tienes ni patria ni bandera, cuando eres aún un niño pensando únicamente en llegar a tu destino. Cuando el destino, ese tan caprichoso y visceral ha hecho que caigas en la zona equivocada en el momento equivocado; cuando no vives sino que sobrevives, no queda la esperanza. La ilusión se difumina y la única meta es llegar, es que no te alcancen.

Mikel Rueda vuelve a la Muestra de Cine más Pequeña del Mundo. El año pasado nos trajo un intenso cortometraje sobre las relaciones entre padres e hijos y sobre la falta de comunicación: Agua (2012). Y, además, nos regaló su presencia y sus ideas sobre este arte del cine que se ha convertido en su vida.

Este año Mikel no podrá acompañarnos porque, precisamente, la semana en la que tendrá lugar la Muestra de Ascaso estará ultimando el rodaje de su segundo y esperado largometraje.

Cuando corres ocurre que a veces toda una carrera se puede perder en el olvido. Cuando quieres hacer y hacer y cada vez más rápido, cuando te empeñas en dejar notar tu huella, seguramente no lo conseguirás. Pero Mikel da pequeños pasos, seguros y comprometidos con imaginario visual. Si tiene suerte, si se la damos, si le dejamos que nos siga sorprendiendo, Mikel tiene mucho que decir y que contar.

(Jorge Fernández Mayoralas)

viernes, 19 de julio de 2013

Io sono Li (La Pequeña Venecia)

Nada mejor para hablar de este bellísimo largometraje sobre las migraciones y los inmigrantes que las propias palabras con que Andrea, su director, describe el ambiente que él ha querido plasmar en su película:

Seis horas sube y seis horas baja.
La laguna cambia a menudo de cara y de color.
Debido a que el agua entra y sale, la marea retrocede y crece. Cada seis horas.
Y cuando cambia el agua de la laguna, cambia todo.
Excepto el silencio. El silencio siempre está ahí.
Siempre está allí.
Dulce, infinito y débil.
Congela el tiempo.
Regala a la mente espacio para el pensamiento.
Acoge historias y recuerdos que sabíamos que conocíamos.
Nunca te deja solo.
Como una madre.
Como la sonrisa y las lágrimas de una madre.
Shun Li es esto, el dulce dolor de una madre en el profundo silencio de la laguna.
Y es por esta razón que Shun Li tiene toda la fuerza con la que remover sacudir la vieja taberna de los pescadores.
Provoca enamoramiento. Provoca miedo. Provoca cambios.
Es imposible no escuchar el viento triste de Shun Li. El entorno lo ataca o lo aisla.
Por desgracia, es lo que nuestro mundo ha decidido hacer.
Pero también es lo que el cine puede contar.
(Andrea Segre)



viernes, 12 de julio de 2013

Voice Over o la fuerza de la narración.

Podría haber sido, por ejemplo, la historia de una familia inglesa, que quiere casar a sus hijas; o la superación de una pérdida irreparable que sume a un matrimonio en la desesperación y la locura. Podrían haber sido tantas cosas, pero uno de los mejores cortometrajistas de España: Luiso Berdejo (Ya no puede caminar..., Forrest in the desert o La guerra) decidió que no serían éstas sino otras, las historias que conformarían este cortometraje. 
Dirigido con un pulso arrebatador por Martín Rosete, esta es una historia (o varias) sobre el arte de contar historias. Sobre la manera de mostrar al espectador todos los cuentos con los que un día soñaron.
Lejos de ser un panorama idílico, en sólo doce minutos Voice Over genera un nivel de tensión acorde con lo que se nos cuenta. La intriga es cada vez más desasosegante y cuando casi no se puede soportar llegamos a un punto muerto, a una calma casi inaudita.

Las historias están para vivirlas, para sufrirlas, para contarlas, y el poder de la narración es siempre inmenso.

Jorge Fernández-Mayoralas